JUZGAR

A - Verbo

Shapat (8199, שָפַַט), «juzgar, liberar, gobernar». Este verbo también aparece en ugarítico, fenicio, arábigo, acádico y en hebreo posbíblico. Están constatados alrededor de 125 casos del verbo durante todos los períodos del hebreo bíblico.

En muchos contextos esta raíz tiene un sentido jurídico. Shapat se refiere a la actividad de una persona que actúa como intermediaria entre dos partes que están en conflicto. El mediador (actuando simultáneamente como juez y jurado) escucha los argumentos de los litigantes para llegar a un veredicto justo y determinar las acciones que deben tomarse. Así Sarai le dijo a Abram: «Mi agravio recaiga sobre ti. Yo puse a mi sierva en tu seno; y ella, viéndose encinta, me mira con desprecio. Jehová juzgue entre tú y yo» (Gén. 16:5: primer caso del vocablo). Sarai había entregado Agar a Abram en lugar suyo. Este acto estaba de acuerdo con la antigua ley de Nuzi, que al parecer Abram conocía y practicaba. Según esta ley, el derecho sobre el niño le correspondía a Sarai, lo cual significaba que Agar «hizo todo el trabajo» sin recibir privilegio alguno. Como resultado de tal situación, Agar atormentaba a Sarai. Por ser cabeza de la familia tribal le correspondía a Abram mantener el orden, pero no lo hizo. Esto explica por qué Sarai dice que es inocente de cualquier maldad; no había hecho nada para merecer el hostigamiento de Agar; Abram tiene la culpa por no mantener el orden en la familia extendida. Su apelación se formula en los siguientes términos: puesto que Abram (quien normalmente hubiera sido el juez sobre los asuntos de la tribu) no ha cumplido con su deber, «Jehová juzgue» [jurídicamente] quién tiene la razón entre nosotros. Abram reconoció la legitimidad de la causa y le entregó a Agar para que la pusiera en orden (Gén. 16:6).

Shapat también tiene que ver con cumplir una sentencia. Esta acepción se encuentra en Gén. 18:25 a la par de la idea de pronunciar un veredicto; Abraham habla del «Juez [literalmente: «Aquel que juzga»] de toda la tierra». En 1 Sam. 3:13 el énfasis está únicamente sobre «sentenciar»: «Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe» (NRV).

En algunos casos el verdadero significado de «juzgar» es «liberar» de injusticia y opresión. David dice a Saúl: «Que Jehová sea el juez y juzgue entre tú y yo. Que Él vea y contienda por mi causa, y me defienda de tu mano» (1 Sam. 24:15 RVA). Este doble matiz («liberar», junto con el sentido jurídico) se entiende al hablar de los jueces de Israel (Jueces 2:16): «Y Jehová levantó jueces que los librasen de mano de los que los despojaban».

Shapat puede indicar, además de un acto de liberación, el proceso por el cual se mantienen la ley y el orden dentro de un grupo. La función de los jueces de Israel también incluye esta idea: «Débora, profetisa, mujer de Lapidot, juzgaba a Israel en aquel tiempo» (Jueces 4:4 LBA). Dicha actividad era jurídica e implicaba un cierto tipo de gobierno sobre Israel. Por cierto, de «gobernar» se trata en Núm. 25:5: «Entonces Moisés dijo a los jueces de Israel: Cada uno mate a los hombres suyos que se han adherido al Baal de Peor» (cf. 1 Sam. 8:1 RVA).

El libertador militar encabezaba un ejército de voluntarios (una milicia) que se convocaba ante amenaza de peligro. Durante el período de Samuel este procedimiento resultó inadecuado para Israel. El pueblo quería un líder capaz de organizar y encabezar un ejército permanente. Por tanto, pidieron a Samuel un rey semejante al de otras naciones, alguien que fuera apto y preparado en guerra, y cuyo sucesor (el hijo) fuera cuidadosamente entrenado tambien. Este nuevo orden facilitaría la continuidad en el liderazgo. Incluido en este concepto del rey como «juez», como con las otras naciones, estaba la idea del rey como «gobernante»; para mantener y entrenar un ejército permanente, el pueblo tendría que ser organizado para los tributos y la conscripción. Estas son las implicaciones que Samuel expone en 1 Sam. 8:6-18.

B - Nombres

Mishpat (4941, משפָָט), «juicio; derechos». Este vocablo, que se encuentra unas 420 veces, también aparece en ugarítico.

El término tiene dos acepciones principales; la primera se relaciona con las funciones de un juez: escuchar una causa y emitir un veredicto justo. Uno de varios ejemplos de este uso está en Ecl. 12:14: «Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala».

Mishpat puede referirse también a los «derechos» de alguna persona (Éx. 23:6). Esta segunda acepción tiene varios matices: relación equitativa entre realidad y expectativa (Gén. 18:19: primera vez que se usa el término); dictamen judicial (Deut. 17:9); exposición de la causa del acusado (Núm. 27:5); y reglamento establecido (Éx. 21:1).

El nombre shepatîm se refiere a «actos de justicia». Uno de los 16 casos de este vocablo se encuentra en Núm. 33:4: «Los egipcios estaban enterrando a todos sus hijos mayores, pues el Señor los había hecho morir, con lo cual había dictado sentencia contra sus dioses» (BVP).

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